Contenido médico sin cruzar a consejo clínico
Publicado el 5 de agosto de 2026
Respuesta corta
Publicar contenido médico y ejercer la medicina no son lo mismo, pero la distancia entre ambos es más corta de lo que parece cuando alguien comenta un caso propio bajo una publicación. La Ley 23 de 1981, que dicta las normas en materia de ética médica, encuadra la relación médico-paciente y el régimen de publicidad del profesional, y de ahí se desprende la regla operativa que sostiene un canal público: el contenido describe condiciones, procedimientos y criterios generales, y no emite juicios sobre un caso individual que no ha sido evaluado. La línea no se protege con un descargo de responsabilidad al pie. Se protege en la redacción —hablando de categorías y no de personas— y en la respuesta a los comentarios, que es donde el canal se convierte, sin darse cuenta, en una consulta.
La línea entre divulgar y aconsejar parece ancha vista desde afuera y es estrechísima vista desde la bandeja de comentarios. El video habla de una categoría; el comentario habla de una persona; y la respuesta, si no se cuida, cierra la distancia.
1. Dos actos distintos
Publicar contenido que describe condiciones, procedimientos y criterios generales para un público no es lo mismo que la relación médico-paciente que regula la Ley 23 de 1981. La diferencia no está en el medio ni en el tono: está en si hay una persona concreta, evaluada, sobre la que se emite un juicio.
2. El descargo no hace el trabajo
Un aviso al pie que dice que el contenido «no reemplaza una consulta médica» fija contexto y es razonable tenerlo. Lo que no hace es transformar la naturaleza de una respuesta particular. Si el contenido de lo que usted escribió es una recomendación para el caso de alguien, el descargo no lo vuelve general.
3. Dónde se cruza la línea, en la práctica
- En los comentarios, donde alguien describe sus síntomas y espera una indicación.
- En los mensajes directos, donde llegan fotos y estudios sin ningún marco.
- En los directos, donde la presión de responder en vivo empuja a concretar.
En ninguno de los tres el problema es el contenido publicado. El problema es la interacción posterior, que es la parte que casi nunca se planea.
4. Cómo responder sin quedar frío
Hay una estructura que funciona y que no obliga a ignorar a nadie: reconocer la pregunta, explicar el criterio general que aplica a ese tipo de situación, y trasladar la decisión a una valoración. Es una respuesta útil, es cálida y sigue siendo general.
Lo que no funciona es el silencio absoluto, porque deja el canal sin conversación, ni la respuesta íntima, porque convierte el canal en consulta sin historia clínica, sin examen y sin registro.
5. La redacción también sostiene la línea
Hablar de «pacientes con esta condición» en lugar de «usted»; describir en qué casos un procedimiento se considera y en cuáles no; nombrar los límites junto con los beneficios. Un texto redactado en categorías es mucho más difícil de leer como una indicación personal.
6. Por qué esto además funciona mejor
Un canal que explica criterios atrae pacientes que llegan entendiendo su situación. Un canal que resuelve casos en comentarios atrae consultas gratuitas que no se convierten y consumen el tiempo de alguien. La línea ética y la línea comercial, en este caso, apuntan al mismo lado.
Preguntas frecuentes
¿Publicar contenido médico es ejercer la medicina?
Describir condiciones, procedimientos y criterios generales para un público no equivale a la relación médico-paciente que regula la Ley 23 de 1981. El problema aparece cuando la respuesta se dirige a un caso individual no evaluado.
¿Un descargo de responsabilidad me protege?
Ayuda a fijar el contexto, pero no convierte en general una respuesta particular. Si el contenido de la respuesta es una recomendación para una persona concreta, el descargo no cambia su naturaleza.
¿Dónde se cruza la línea con más frecuencia?
En los comentarios y en los mensajes directos, no en el video. Es ahí donde alguien describe su caso y espera una indicación, y donde una respuesta bienintencionada convierte el canal en consulta.
¿Cómo se responde sin quedar frío?
Reconociendo la pregunta, explicando el criterio general que aplica a ese tipo de situación y trasladando la decisión a una valoración. Es una respuesta útil y sigue siendo general.
Fuentes
- Ley 23 de 1981 (normas en materia de ética médica) — MinSalud
- Sentencia C-116 de 1999 — Corte Constitucional (inexequibilidad del art. 57 de la Ley 23)
- Ley Estatutaria 1751 de 2015 (derecho fundamental a la salud) — Régimen Legal de Bogotá
Este artículo es información general, no asesoría jurídica ni contable. La normatividad cambia: verifique el texto vigente antes de tomar una decisión.
Siga leyendo
- Reels para médicos: guía práctica para cirujanos (2026)Cómo estructurar un reel médico que eduque, cumpla con las normas del gremio y traiga pacientes de su procedimiento estrella.
- Contenido médico con IA: qué hay que revelarLa herramienta cambia; quién responde por lo que se afirma, no. Qué revisar antes de publicar una pieza generada y por qué la divulgación conviene decirla usted.
- Publicidad médica en Colombia: qué permite la Ley 23Tres artículos vigentes, uno derogado por la Corte en 1999 que todavía se cita como si aplicara, y un límite que ninguna norma necesita: no prometer resultados.